Por la depreciación de las monedas son algunos de los principales riesgos que enfrentarán las economías de México, Brasil y Chile el próximo año.

Pero Brasil comenzaría a recuperarse más rápido que sus vecinos en Latinoamérica de la pronunciada desaceleración que golpeará a esas tres economías latinoamericanas en el 2009, estimó la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico.

“Las economías emergentes grandes verán una mayor desaceleración en la actividad, reflejando una demanda débil en el área de la OCDE, una reevaluación de los riesgos financieros y los efectos rezagados de las respuestas previas para enfrentar las presiones inflacionarias”, dijo la OCDE, que agrupa a 30 economías que en su mayoría son de altos ingresos.

El crecimiento real del PIB brasileño se desaceleraría a un 3,0 por ciento en el 2009 desde el 5,3 por ciento previsto para este año, mientras que en el 2010 repuntaría a un 4,5 por ciento apuntalado mayormente por la demanda interna, según la organización con sede en París.

Para México, la OCDE estima un crecimiento del PIB a precios de mercado de sólo 0,4 por ciento el próximo año y de 1,8 por ciento en el 2010, desde una expansión del 1,9 por ciento prevista para el actual ejercicio.

“El principal riesgo para la economía mexicana es que la desaceleración en Estados Unidos sea más profunda o dure más que lo proyectado, afectando aún más las exportaciones de México, el flujo de remesas y el turismo”, dijo la OCDE.

Chile se expandirá un 2,6 por ciento en el 2009 y otro 3,1 por ciento en el 2010, desacelerándose desde el crecimiento real de 3,9 por ciento previsto para este año, de acuerdo con el reporte.

La economía del mayor exportador mundial de cobre “debería recuperarse en el 2010 a medida que sus mercados de exportación comienzan a recuperarse y se moderan las turbulencias financieras globales”, dijo la OCDE.

Pese a la desaceleración económica, la inflación no desaparecerá rápidamente del radar de ninguna de las tres economías analizadas, porque la reciente depreciación de sus monedas pondrá presión sobre los precios.

El Banco Central de Brasil probablemente tenga que reanudar su campaña de ajuste monetario que llevó la tasa de interés referencial a un 13,75 por ciento desde un 11,25 por ciento inicial, indicó el reporte.

En el caso de México y Chile, ambos podrían flexibilizar la política monetaria para proteger sus economías, siempre y cuando la depreciación de sus monedas no reviva las presiones inflacionarias.

Mientras el real brasileño BRBY ha perdido cerca de un 24 por ciento de su valor frente al dólar en lo que va de este año, el peso mexicano <MXN=> se ha depreciado casi un 19 por ciento y el peso chileno <CLP=CL> ha caído más de un 26 por ciento.

Fuente: El Universal.