Alguna vez se han preguntado porque en las peliculas que hablan sobre la segunda guerra mundial en casa de los soldados nazis o banquetes había tanta comida?

Pues No se debe a las licencias cinematográficas que Hollywood se ha tomado tantas veces a la hora de representar cualquier producción de contenido o influencia histórica.

En este caso la respuesta si tiene caracter histórico. Durante la ocupación de Francia por parte de las tropas nazis durante la Segunda Guerra Mundial, estos crearon una oficina de aprovisionamiento a través de la cual se expedían una serie de bonos que eran entregados a los soldados para que pudiesen cubrir sus necesidades. Estos bonos, del estilo a vale por…) cubrían gastos alimenticios, ropas y otras necesidades que pudiesen tener los soldados. Cuando los comerciantes recibian estos bonos, podían ir a la oficinia de aprovisionamiento que les correspondiese y esta se los intercambiaba por francos. Este sistema se fue incorporando tanto en Francia, como en los paises ocupados del este, donde estos últimos tambien recibian francos.

Lo curioso de esto es que al no ser los francos emitidos por el gobierno alemán, este no tenía que preocuparse de aumentar la inflacción, o que los bonos repercutiesen negativamente a la economia nazi. A la par, los soldados podían presumir ya no solo de tener las necesidades básicas cubiertas, sino tambien de poder mandar a sus casas productos, muchos de primera necesidad pero otros totalmente inaccesibles como caviar ucraniano.

No es poca la correspondencia que se conserva entre soldados y familiares en los que se observa como estos las madres y mujeres les piden que manden en el tren, mediante algún compañero, productos para repartir entre familiares y vecinos.

Aun así, este método no es nuevo, sino que ya durante la Guerrra Española de la Independencia contra los franceses, el gobierno inglés realizo un método similar para cubrir las necesidades de los soldados que estaban combatiendo en la piel de toro. La diferencia fue que estos vales o bonos no estuvieron respaldados por ninguna institución, por lo que el comerciante que lso recibia nunca llegó a cobrarlos. Hoy en día es raro encontrar un ayuntamiento en Castilla y León que no contenga un saco repleto de estos vales.

Así que ya lo saben la proxima vez que lo vean en cine no es mentira.