Espectacular encontronazo que se llevo acabo hoy en Moscu entre dos titanes de Europa, por un lado el Manchester United y por el otro el Chelsea.

Una excelente demostración de garra y pasión futbolera la que estos dos equipos dieron a quienes acudieron a estadio y a los que lo vimos por televisión.

Desde el comienzo se insinuó un partido disputado. Manchester United -que ya le había “ganado” la Premier League al Chelsea- se paró con más propiedad en el Olímpico de Moscú y marcó diferencias en ataque, sobre todo por el flanco izquierdo de la delantera donde  la estrella Cristiano Ronaldo y Evra se generaron buenas oportunidades de gol ante la impotencia del lateral izquierdo azul Essien.

Sin embargo, fue desde la derecha del ataque del Man-U donde se gestó el primer gol. Un centro de Brown fue conectado de manera precisa por el portugués Cristiano Ronaldo quien anotó su octavo gol en el torneo.

Nada pudo hacer Peter Cech y el tanto dio la ventaja a los de Manchester, además de marcar dos goles de diferencia en la pelea por el artillero del campeonato y cuando el árbitro eslovaco Lubos Michel se aprestaba a pitar el fin del primer tiempo, Frank Lampard aprovechó una duda en la defensa del Manchester -tal vez la primera del partido- para anotar de zurda el empate parcial.

Los 90 minutos terminaron en empate, lo mismo que los 30 minutos de alargue, donde se sucedía una postal común: jugadores de los dos equipos, en el piso, pidiendo asistencia médica ante sucesivos calambres.

Luego de mantener la igualdad en los dos tiempos de alargue, el título se definió en la tanda de penales.

El primero en servir fue el argentino Carlos Tévez que convirtió. Michael Ballack dejó las cosas 1-1 y Carrick volvió a poner en ventaja a Manchester United. El brasileño Juliano Belleti -ingresado en el último minuto del alargue- marcó el 2-2 hasta que el quinto turno fue para Cristiano Ronaldo.

El último penal de la serie debía ser lanzado por el capitán Jhon Therry que, de convertir, le daría el título al Chelsea por primera vez en su historia.

El inglés tomó la distancia necesaria, corrió hacia al balón, pero antes de empalmar el tiro, se resbaló en la lluviosa cancha de pasto natural moscovita. El remate se fue alto y el capitán que no lo podía creer fallo un tiro determinante para su equipo.

Dando con esto por terminado el encuentro  y otorgando al Manchester United la corona y el tiulo de la Liga de Campeones.